The Good Fight (sigo echando de menos el título que sonó inicialmente, The Greater Good…) era una de mis series mas esperadas del año. ¿Cómo resultaría este The Good Wife sin Alicia Florrick? ¿Seguirían pesando igual la calidad y el buen gusto sin el banderín de enganche del conjunto? ¿Ha estado la serie a la altura de mis expectativas? Ya he visto la primera temporada, diez episodios a razón de una hora por barba, y la respuesta es…

gf2

… Sí, pero tarda lo suyo en responder. The Good Fight, spin-off de The Good Wife creado por el matrimonio responsable de la original, Robert King y Michelle King, se enfrentaba desde su propia concepción a un desafío que ríete tú de los de Jesús Calleja: ser tan buena como su hermana mayor prescindiendo del motor que la hacía funcionar, Alicia Florrick. O sea, ser el Barça de Messi sin Messi. Lo íbamos a notar, todos lo sabíamos. Y la serie lo nota, y hard, en sus primeros cuatro-cinco episodios. Pero una vez pasamos el puerto de montaña (en cuanto aparece Matthew Perry, más o menos), la serie empieza a carburar, adquiriendo algo parecido a una personalidad. Y se disfruta de lo (delroy) lindo.

gf3

Las comparaciones con la serie original siempre van a estar ahí, con tantos personajes que vienen de aquella, pero quizá con el tiempo todos esos “¿cómo le va a Alicia?” que se lanzan los protagonistas dejen de ser necesarios. No por querer obviar el elephant in the room, sino porque la serie esté super busy con sus propias tramas que ya no le de tiempo a recordarnos continuamente de dónde viene. Algo de esto se ha dado en la segunda mitad de temporada. Recordemos que la cosa va de Diane Lockhart (eternísima Christine Baranski), Lucca Quinn (Cush Jumbo, quizá la mejor de la última temporada de The Good Wife) y Marissa Gold (Sarah Steele, UNA MEGA-CRACK A LA QUE ADORO) entrando a trabajar en el despacho de abogados Reddick, Boseman, & Kolstad, un bufete 100% afroamericano que ha llevado varios casos  relacionados con la brutalidad policial en Illinois.

gf6
Crack total

El contraste racial se toca acertadamente en la segunda mitad de temporada y me parece una de las cosas positivas de la serie (los titulares de prensa siempre estuvieron presentes en The Good Wife y esta dinámica permanece); como el buen pulso que tienen los directores y guionistas para darle ese tono grandilocuente, de tragedias griegas, a las tramas (otra cosa que permanece es ese impecable score marca de la casa). Sin embargo, encuentro algunas cosillas negativas que me gustaría ver resueltas en la ya anunciada segunda temporada de 13 episodios (aún sin fecha de estreno); son las siguientes:

gf4
Una de mis series favoritas de todos los tiempos
gf5
Una buena serie que sigue creciendo

Maia Rindell: La abogada sin experiencia cuyo padre estafó a todo quisqui (Diana Lockhart incluida) en una trama financiera que podría llevarse por delante incluso a la propia Maia. Bien, sobre el papel molaba, trama sacada de los periódicos, actriz con algo interesante a la que te quedas mirando, prometía mucho… pero no ha acabado de funcionar. Rose Leslie para mi gusto abusa demasiado de los tics faciales y no es la protagonista que la propia serie reclama (¡¡Diane!!). De hecho, la serie alterna entre las tres (Maia, Diane, Lucca) en un extraño juego de rotaciones cuando sería mucho más interesante (para un servidor) que TODO girara en torno a Diane.

Rose Leslie me parece buena actriz, y fascinante de mirar a veces, pero la veo más como secundaria. El rollo de sus padres es un poco cansino y creo que la historia ya ha sido quemada este primer año. Pese al cliffhanger del último episodio, mi deseo es que den carpetazo a esto cuanto antes y encuentren una nueva trama de fondo por la que hacer navegar los casos de la semana y arcos de personajes.

OWVhMzQ0NjdjMSMvcmVMWkZlNEFUWDBUUmpLZFA3NWc5WXBhNlVzPS9maXQtaW4vNzYweDAvZmlsdGVyczpub191cHNjYWxlKCk6cXVhbGl0eSg4MCk6bm9fdXBzY2FsZSgpOmZvcm1hdChqcGVnKS9odHRwOi8vaW1hZ2VzLm1pYy5jb20vZ3E4d3
La destacada intervención del escritor-director-actor John Cameron Mitchell (representando en cierta manera a Milo Yiannopoulos) al final de la primera temporada podría conseguirle un papel recurrente para la segunda

El interés romántico de Lucca Quinn: Lucca es jugona y merece un actor un poco más excitante. Que me perdone Justin Bartha, el chico será guapete y tal, pero no tiene mucha presencia y/o carisma. Que lo reemplacen o que lo hagan menos bland.

Personajes originales: Quitando al encarnado por Delroy Lindo, actor que me ha gustado desde siempre, los personajes verdaderamente chulos de la serie son los que ya conocíamos de The Good Wife. La serie no nos ha dado un personaje principal o secundario (Tascioni, Chandler, Kurt… todos vienen de antes) verdaderamente interesante. Es tarea de los guionistas crear uno que le de el impulso definitivo a la serie.

+

Recaps de la primera temporada en Vulture

Posts de The Good Wife en mi querida ByTheWay

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s