Ricos sufriendo. ¡Cómo nos gusta! Será porque “Revenge” ha funcionado como un tiro (y mira que no le dábamos más de una temporada la primera vez que hablamos de ella) o será porque en esta moda del remake ochentero alguno tenía que salir bien por pura cuestión de probabilidad… sea por lo que sea, “Dallas” mola. Es un entretenimiento ligero que no hace nada especialmente bien, que no tiene un encanto especial, pero que cumple ciertos requerimientos básicos que la han convertido en un éxito:

  1. Llega en verano, con los calores, motivo último del triunfo de tantas otras series (las mentirosillas, los vampiros de la HBO y tantas otras)
  2. Mezcla con acierto a los viejunos de la serie original con un nuevo casting de cuerpos jóvenes y sudorosos (la chavalería está aquí para lo que está), esto es algo que el remake de Melrose, tal como dijo Syd en su columna, nunca supo hacer: fue vendida como una serie teen para un canal teen… cuando debería haber sido vendido como un culebrón adulto y absolutamente GUILTY, que es lo que es Dallas
  3. Sabe lo que es: Dallas sabe que está de vuelta en los televisores para dar golpes de efectos aquí y allá, vender dramas instantáneos, jugar a secretos y chantajes… la vieja y nunca suficientemente ponderada soap-opera

En el 1×01 (acertadamente titulado “Changing of the Guard” -“Cambio de guardia”-), los Ewing se reúnen en el rancho Southfork para la boda de Christopher, el hijo adoptivo de Bobby, con una pelirroja ardiente y algo timorata llamada Rebecca. Uno de los que acuden a la reunión familiar es uno de los miembros de esta “next generation” del remake-secuela de “Dallas”, John Ross, el hijo de los famosos JR y Sue Ellen de la serie original. Lo curioso de John Ross es que todo el mundo le llama “JohnRoss” todo el rato, con lo sencillo que es decir “John” a secas; y lo mucho que se parece a Josh Duhamel (“Las Vegas”, “Transformers”) y Jonathan Rhys Meyers (“Los Tudor”, “Misión Imposible III”) en un solo ser. Con unas gotitas del Timothy Olyphant de “Justified”. “JohnRoss” vuelve a Dallas junto a Elena Ramos (mi querida Jordana “Lo Clavé en The Faculty” Brewster), que fue la novia de Christopher en los tiempos de antaño (bueno, no tan antaño). Así que ya tenemos a dos hijos, uno adoptivo y uno de sangre, con una chica que ha sido de ambos. Ay, omá, this is gonna get ugly.

John Ross descubre petróleo en el rancho de Southfork y se opone a que Bobby lo venda, como de repente le anuncia a toda la familia que es su intención. Pero como Bobby sigue erre que erre, John Ross tira de contactos para no perder ese petróleo que le puede hacer rico… y qué mejor contacto que JR, “el Amanda Woodward de Dallas” if you know what I mean, the bitch of the show. Todos revelan secretos y dobles intenciones, se montan buenos pollos, hay alguna escenilla para alegrar la vista y, en general, se deja todo muy bien preparadito para unos cuantos escándalos en los capítulos venideros. Así sea.

  • Lo mejor: Cómo JR se hace el longuis durante buena parte del episodio, en plan estoy muy mayor sentado aquí mirando a las musarañas, para luego ¡ZÁS! en toda la boca. Ese JR es un viejo zorro // Que todo fluye con naturalidad, es un culebrón de toda la vida con el personal conspirando y malmetiendo como si no costara. Correcto.
  • Lo peor: Me ha faltado alguna canción pop o algo para “actualizar” la serie… pero precisamente eso es LO MEJOR de la serie, que no intenta actualizar nada, sino continuar el rollito “Dallas” original con sangre nueva. ¡Correcto again!

En el 1×02 (“Hedging your bets”), las cosas cogen temperatura y, acorde con los calores del verano, hay unas cuantas puñaladas, un par de amenazas y algún sexo loco con drogas y grabaciones secretas de por medio (¡¡correcto!!). Descubrimos que Rebecca no es tan mosquita muerta como parecía en el piloto, conocemos a su hermanito recién llegado de su viaje de mochilero por Europa y por el Tibidabo; y alguien se la juega a JR… y eso no puede durar, amigos, JR la va a liar parda próximamente.

  • Lo mejor: Que al villano del show de la jueguen está bien, nos demuestra que aquí no está a salvo ni el apuntador // La “next generation” tiene más protagonismo en este segundo episodio, con más secuencias e interés para sus personajes // La trama del e-mail me interesa muchísimo aunque es tonta como ella sola
  • Lo peor: El rollito tejano-petrolero-señores mayores no me acaba de apasionar, pero puedo tirar con ello // Los “buenos” del culebrón son de momento boring as hell (el jardinero de Mujeres Desesperadas y Jordana Brewster), entiendo que en todo culebrón deben existir los personajes puros para quebrar su espíritu, envilecerlos y divertirnos todos… pero a ver si les echan un poquito de pimienta
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2 Comentarios »

  1. Un culebrón como los de antaño. Ahora estoy enganchada a Drop Dead Diva, Jane by design…Y no tengo tiempo jajaja, pero quizás en vacaciones…BTW, y que hay de la serie sobre “masajistas” de la otrora teen star Jennifer Love Hewitt? Merece un recap!!! Vale, me ofrezco jajaja

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