Glee, ¿qué te ha pasado, hija mía?

Es el problema de las series con tanto “buzz”, “hype”, o como queráis llamarlo. Son tan guays, tienen tantos guest starrings y son tan “lo más” que llega un momento que se acaban ahogando en su propia “molonidad” (así tratamos aquí los temas en BF: con rigor y palabras que no existen). El problema con “Glee” es que la gaseosa perdió el gas demasiado pronto, mucho antes de lo que se esperaba. Yo me bajé del carro en la segunda temporada, concretamente tras los episodios 15 y 16. Sí, vale, luego recapitulé el 3×01 y el 3×02… pero leyendo la recap de esta última se puede comprobar que aquello ya me olía a chamusquina.

“Glee”, cuando surgió de la nada, fue lo más grande en materia teen que yo he visto desde “Dawson crece”. Un reparto cachondo y con estrella(ita), una idea arriesgada; y un corazón latiendo bien fuerte y sin remilgos ante tramas complicadas (homosexualidad, bullying, obesidad adolescente…) y personajes totalmente outsiders. El primer año, hasta el parón, fue inmaculado: capítulos frescos, con números musicales aún más frescos, en la serie teen más potente de los últimos años. “Glee” prescindió de las tramas, no de los personajes, para cantarnos lo que le daba la gana. Y yo bien que lo bailaba… sin moverme de mi silla, claro. Y hasta lo lloraba (el capítulo de la boda del padre de Kurt me sigue arañando la patata).

El segundo año vivió el upgrade inevitable de toda serie teen que lo peta el año de su debut: más presupuesto, estrellas invitadas, personajes mejor peinados… y menos cuidado en las señas de identidad del show. Lo que era fresco como una lechuga comenzaba a parecer algo fabricado en cadena. El mayor número de episodios, la llegada de nuevos personajes y unas tramas que oscilaban entre la locura inicial y la estandarización de otras series tenía a la serie en un extraño universo, a medio camino de lo que siempre había sido (una party loca y morrocotuda) y lo que la estaban obligando a ser (un producto sin alma). Pese a todo, arrebatos de genio, números musicales que seguían atinando de tanto en cuando y los siempre geniales diálogos de Sue Sylvester mantenían la serie en el terreno de la aceptable. Aunque cada vez menos en el de lo entretenido.

No me apetecía ver el resto de segunda temporada, dedicar 42 minutos a la semana a una amalgama de canciones sin tramas de por medio que ya ni me emocionaban ni me levantaban de la silla me parecía un suplicio. Preferí dejar que pasara el tiempo y saltar directamente a la tercera temporada. Promesas de una reducción del casting, números musicales más comedidos e integrados en la acción y una reducción importante de “la canción de la semana” hablaban de un retorno a la frescura inicial… pero esto es como cuando abres una botella de dos litros de Coca-Cola. Los primeros vasos son gloria pura: refrescantes, picantitos y dulces como ellos solos. La chispa de la vida. Sin embargo, a medida que pasa el tiempo, la Coca-Cola cada vez sabe peor. Cuando llegas al culo de la botella (lo que “Glee” llama “3ª temporada”) no es que la Coca-Cola te sepa peor… es que, directamente, la quieres tirar por el fregadero.

“Glee” ha perdido su mojo. Ni especiales de Michael Jackson, ni homenajes repentinos a Whitney Houston, ni Ricky Martin moviendo las caderas. Esto ya no hay por donde cogerlo. La magia que una vez lograron embotellar  ha emigrado a pastos más verdes. Aún hay secuencias, algún diálogo, un par de canciones, que nos recuerdan LO BUENA, lo genial, que fue esta serie. Y aquellos 9 o 10 episodios iniciales. Aquello era un tesoro. Lo de ahora… Bueno, lo de ahora es otra cosa. A mí ya no me merece la pena verlo. ¿Y a vosotros?

P.D. ¿Más pruebas de que la frescura inicial se ha convertido en un producto sin alma? La película de “Glee” en 3D. Un sacacuartos barato y cutre.

P.D. 2. Lea Michele se trabaja su Google + que da gusto. No se puede ser más falsa que esta mujer. Team Agron!

 

/// LECTURA RECOMENDADA: Extenso artículo de Democracydiva sobre el reportaje “Glee Gone Wild” que Rolling Stone le dedicó a la serie. Es curioso porque la autora pone a parir al periodista de la Rolling, cuando a mí (que me compré la revista original sólo para leer este artículo) me pareció que los que debían ser puestos a parir eran los actores de la serie, mucho menos “alegres” y “comprensivos” que sus personajes.

7 comments

  1. al menos una serie juvenil creada por Ryan Murphy sobrevivio hasta una 3ra temporada, sin embargo fue el mismo Ryan quien para mi fue el causante de la debacle de Glee por asi decirlo.

    Comentarios contra los King of Leon y Foo Fighters, exigir demasiado a los actores (actuan, graban canciones, ensayan coreografias), giras y filtrar el mismo spoilers a la prensa.

    Para mi Glee hubiera funcionado como las series de la Abc Family, que se dividen por mitades filmando el tiempo suficiente entre una mitad y otra cuidando detalles en los guiones. Vamos que no son HBO pero al menos entretienen y la gente siempre pide mas. Glee servirira asi: 12 episodios en el otoño y 10 en la primavera americana

    Pero a Glee le paso algo que fue su gloria y al mismo tiempo su infierno: El ITunes y la Billboard. Primero era una serie de personajes que cantaban, son personajes que dependen de canciones del momento para mantenerse vigentes.

    Nos empalagaron de Top 40 en la 2da temp y cuando intentaron volver a sus origenes en los primeros episodios de la 3ra temp como que su publico se olvido por completo de que se trataba la serie y no de que cancion van a cantar en la semana. Las ventas en iTunes cayeron y ningun tema de entro en el Top 40 de la Billboard.

    Gracias a un mashup de Adele, la serie retomo el Top 40 y hasta la fecha son muchas canciones de episodios recientes que siguen generando buenas ventas digitales.

    Algo que tambien le juega en contra a la serie es el factor tiempo. Los chicos estan en secundaria y no estaran para siempre alli. Se anuncio al principio que Lea, Cory, Chris y algunos otros se graduarian y no volverian a la serie. Ahora anunciaron que seguiran un año mas pero no sabemos que haran para no perderles la pista.

    Un factor mas que le jugo en contra, el publico americano que no sabe de las series de Ryan Murphy. Al toparse con los 13 maravillosos primeros episodios todo el mundo penso esta es una serie entretenida y familiar, seria un High School Musical pero hecho en la FOX, pero cuando salieron mas personajes gays la PTC y una loca llamada Victoria Jackson saltaron de panico y consiguieron espantar a la audiencia.

    A mi me encanta que Glee siga siendo audaz y comica, esa es la base de la serie y la razon por la que la sigo viendo, Dialogos ingeniosos que al ver por 2da o 3ra vez le encuentro mas gracia. Sin embargo su frescura se ha perdido y al finalizar esta temp y empezar la siguiente podriamos estar ante el fin de la era Rachel Berry y el principio de otra con nuevos actores, o el fin de un lindo proyecto televisivo que nos puso a saltar de la silla pero tambien nos hizo aterrizar a la terrible realidad televisiva de que no duraria para siempre. :(

    Yo soy Gleek desde el episodio piloto y lo sere hasta su cancelacion.

    1. Guau. Uno de los mejores comentarios que he leído sobre la serie, Fabricio.

      Es verdad que estar sujetos al éxito de sus covers de canciones tiene que ser complicado de manejar en términos de tramas, arcos de personajes, etc. Quizá por ello todo esto NO EXISTA. Las tramas en Glee siempre han sido secundarias.

      Yo lo de la renovación del casting en Glee jamás me lo he creído y jamás me lo creeré. En la cuarta temporada van a estar al frente de la serie los de siempre: Estrellita, Prota, Tomahawk, Black Rosa y compañía. A lo mejor meter a algún secundario nuevo, pero a mí la moto esa de “nuevo cast” no me la han vendido nunca. Eso en American Horror Story es posible. ¿En Glee? Nadie quiere un “Salvados por la campana- La nueva generación”. Esas cosas siempre salen mal.

      Oye, ¿quién es Victoria Jackson?

      1. Victoria Jackson ex actriz comica de Saturday Night Live y ahora activista politica, cristiana y conservadora. Por un comentario en contra de los que votaron por Obama se la tildo de racista. El año pasado critico en todos los medios el beso entre Kurt y Blaine sin embargo dijo no ser homofobica. :? Alega que Glee es una mala influencia en los adolescentes y da un mal mensaje a los jovenes que descubren que son gays.

        Ella prefiere un show que promueva el celibato, pero lastimosamente esos shows pasan en cadenas de tv religiosas y no en grandes cadenas de tv

    1. Estrellita era muy grande en los primeros 8-9 capis, cuando en uno hasta estaba acosando al profesor… Aquel era un personaje divertidísimo. Luego no sé qué pasó con él, ¿se cayó por el hueco del ascensor?

      Y luego creo que el chico que hace del Prota es la persona, no ya el actor, LA PERSONA, con menos carisma de toda California.

      Santana es muy grande. Aún no he visto aquel capítulo donde se lía con Brittany S. Pierce. ¿Sabemos el número? Porque ir viendo uno por uno, tal como está Glee, es una misión muy dura…

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